CUEVA DEVETASHKA, MONASTERIO DE TROYAN, ARCO DE LA LIBERTAD Y KOPRIVISHTITSA
Nuestro último día de viaje promete ser de lo más intenso. El plan de ruta es ambicioso y fascinante: a primera hora pondremos rumbo al norte de Lovech para adentrarnos en una de las cuevas más famosas y espectaculares de Bulgaria.
Tras esta parada subterránea, daremos un giro radical para dirigirnos hacia el sur, directos al monumental Monasterio de Troyan. Desde allí nos tocará desafiar las curvas del paso de Beklemeto, para visitar el Arco de la Libertad, cruzando de esta forma la famosa cordillera de los Balcanes. Una vez en la vertiente sur, tomaremos dirección este hacia Sofía, pero no sin antes hacer una parada obligatoria en el pintoresco y colorido pueblo de Koprivishtitsa, el broche de oro perfecto antes de terminar nuestra aventura en la capital.
CUEVA DEVETASHKA
Nada más dejar el aparcamiento y recorrer el breve sendero que conduce a la entrada, lo primero que te dejará sin aliento son sus descomunales dimensiones. El acceso ya es bestial de por sí: un arco monumental de 35 metros de alto por otros 35 de ancho. Al cruzarlo, te adentras en una galería gigantesca que alcanza los 60 metros de altura en algunos puntos. Lo más mágico del lugar son los siete enormes "ojos" o aberturas naturales que horadan el techo; a través de ellos se filtran los rayos del sol, iluminando todo el espacio y permitiendo que crezca una vegetación exuberante en el mismísimo corazón de la tierra.
A la derecha del recorrido, justo sobre los antiguos vestigios de la zona militar, se puede acceder a otra sección protegida que resguarda a otra importante comunidad de murciélagos. Te recomiendo encarecidamente subir a esta plataforma elevada, ya que desde allí obtendrás una perspectiva brutal que te permitirá dimensionar la verdadera escala y amplitud de la cueva.
La visita a Devetashka te llevará algo más de media hora. Te aconsejo pasear sin prisas, observar cada rincón y, sobre todo, dejarte sorprender por una cueva que rompe por completo con los esquemas de cualquier otra que hayas visitado antes.
MONASTERIO DE TROYAN
![]() |
| Entrada al Monasterio de Troyan |
Nuestra siguiente parada del día es el Monasterio de Troyan, situado a unos 60 kilómetros de la Cueva Devetashka. Aunque la distancia no parece demasiada, tardamos casi una hora en llegar debido a que la carretera serpentea adentrándose en la imponente cordillera de los Balcanes. Al llegar, entenderás que el trayecto merece la pena: el complejo parece jugar al escondite, camuflado entre la frondosa vegetación de los montes.

Una de las grandes razones por las que este monasterio es un lugar de peregrinación tan famoso en el país es por custodiar el icono de la Virgen de las Tres Manos. Cuenta la leyenda que un monje que viajaba desde Grecia hacia Rumanía paró aquí a descansar. Cada vez que intentaba reanudar su marcha, el icono desaparecía misteriosamente de sus pertenencias y volvía a aparecer en el altar, por lo que el monje dedujo que la Virgen había elegido quedarse allí para siempre. Si observas la imagen con atención, verás una tercera mano de plata superpuesta en la parte inferior. Esto hace referencia al milagro de San Juan Damasceno, a quien le cortaron la mano por falsas acusaciones y, tras rezar fervientemente a la Virgen, esta se le volvió a unir milagrosamente al cuerpo.
La visita al recinto te llevará algo más de una hora, ya que el Monasterio de Troyan atesora infinidad de detalles y regala imágenes imborrables. Si estás planeando una ruta en coche entre Lovech y el sur del país, esta es una parada totalmente imprescindible. Su ubicación estratégica, justo a los pies del puerto de montaña de Beklemeto, lo convierte en el lugar idóneo para hacer un alto en el camino, estirar las piernas y, por qué no, hacerse con una botella de su famosa rakia artesanal de ciruela antes de continuar la aventura.
ARCO DE LA LIBERTAD
KOPRIVISHTITSA
Continuando con nuestra ruta prevista, llegamos al mediodía a Koprivshtitsa. Es un pueblo singular, definido por una historia de riqueza extrema, incendios destructivos y un patriotismo feroz que cambió el destino de Bulgaria. Al ser un día laborable, apenas había ajetreo, lo que nos permitió aparcar cómodamente y disfrutar del almuerzo en un restaurante del casco histórico.
Se cree que Koprivshtitsa fue fundada a finales del siglo XIV, cuando familias de ganaderos y nobles, huyendo de las ciudades tras la invasión otomana, se establecieron en este valle escondido. La suerte les sonrió: los otomanos necesitaban grandes cantidades de lana y carne para vestir y alimentar a sus ejércitos, y el pueblo se convirtió en un proveedor clave. Gracias a ello, el Sultán les otorgó el estatus especial de Vojnik. Esta distinción prohibía a los otomanos entrar a caballo o portar armas dentro del pueblo, y concedía a los locales una carga impositiva muchísimo menor.
Esta semi-independencia dentro del Imperio Otomano permitió que los comerciantes de la ciudad acumularan fortunas inmensas durante los siglos siguientes. Para exhibir su opulencia, construyeron mansiones colosales que reflejaban ese éxito cosmopolita. Pero esa misma riqueza fue su perdición. La opulencia atrajo a bandas de bandidos que saquearon la ciudad hasta en tres ocasiones a finales del siglo XVIII y principios del XIX.
No obstante, la tenacidad de sus habitantes fue inquebrantable; reconstruyeron Koprivshtitsa una y otra vez, levantando de nuevo las enormes y preciosas mansiones que hoy podemos admirar.
Pero, ¿cómo es que, si la represión fue tan brutal, a Koprivshtitsa no le pasó nada? Una vez más, intervino el dinero. Los comerciantes eran tan poderosos que sobornaron al ejército turco para que no saqueara ni quemara el pueblo, logrando que se mantuviera intacto hasta nuestros días.
¿QUE VER EN KOPROVISHTITSA? Casas-Museo, Puentes Históricos e Iglesias
Además de pasear por sus calles, lo más interesante es adentrarse en sus casas-museo, que evocan fielmente la vida de sus habitantes a finales del siglo XIX. Las viviendas han sido restauradas de forma excepcional. Si tienes tiempo y deseas visitarlas, te recomiendo comprar un ticket conjunto que permite el acceso a varias de ellas.
Otro de los puntos esenciales es el llamado Puente de la Primera Pistola, un pequeño puente de piedra que se convirtió en el kilómetro cero de la libertad búlgara. Aquí, el 20 de abril de 1876, se disparó el primer tiro del Levantamiento de Abril contra los guardias otomanos, marcando el inicio del camino hacia la independencia del país.
![]() |
| Puente de la Primera Pistola |
Volviendo a las casas, aunque el pueblo entero es un museo en sí mismo, repleto de fachadas de vistosos colores y jardines, hay varias que destacaría especialmente:
Casa Oslekov (Oslekova Kashta): Perteneció a un rico comerciante de telas. Destaca por su fachada azul brillante apoyada sobre columnas de madera de cedro traídas del Líbano, y por sus interiores barrocos llenos de frescos detallados que muestran las ciudades que el dueño visitó en el extranjero.
| Casa Oslekov |
Casa Todor Kableshkov: Una preciosa mansión de color rojo oscuro. Kableshkov fue el joven revolucionario que provocó el levantamiento en la ciudad contra los turcos. Dentro, alberga una gran colección de armas de la época.
![]() |
| Casa-Museo Todor Kableshkov |
Casa Lyutov (Lyutova Kashta): Famosa por sus impresionantes techos de madera tallada y una fuente interior que, en su día, bombeaba agua de rosas para refrescar el ambiente.
![]() |
| Casa Lyutov |
Casa de Dimcho Debelyanov: Debelyanov fue uno de los poetas más queridos de Bulgaria, fallecido en la Primera Guerra Mundial. Su patio alberga una conmovedora estatua de su madre, esperándolo pacientemente sentada en el umbral.
![]() |
| Casa de Dimcho Debelyanov |
Casa de Lyuben Karavelov: No es una sola vivienda, sino un precioso recinto cerrado que incluye tres edificios construidos entre 1810 y 1860. Al recorrerlos, se nota perfectamente cómo la familia fue prosperando económicamente con los años. En el antiguo edificio agrícola del patio se conserva una de las reliquias más importantes de Bulgaria: una imprenta manual original traída clandestinamente desde Viena. En ella se imprimieron los periódicos revolucionarios que despertaron el espíritu de independencia y, más tarde, la mismísima primera Constitución del país.
Por último, y si el tiempo te lo permite, no debes perderte la Iglesia de la Dormición de la Virgen, que resulta sumamente llamativa por sus paredes exteriores teñidas de un vibrante azul brillante. Sin embargo, lo que más nos cautivó fue su histórico cementerio, donde descansan algunos de los héroes más célebres del pueblo, incluyendo al famoso Todor Kableshkov, el mismo revolucionario que provocó el levantamiento contra los otomanos.

Iglesia de la Dormición de la Virgen































No hay comentarios:
Publicar un comentario