OPCIONES

viernes, 14 de diciembre de 2018

BRATISLAVA



BRATISLAVA

Bratislava desde la torre del Antiguo Ayuntamiento


BREVE HISTORIA DE BRATISLAVA

Bratislava es la capital de la República de Eslovaquia, está situada en la zona sur-occidental del país, a orillas del Danubio. Tiene una población de unos 430.000 habitantes y puedes llegar a ella en  aproximadamente una hora de la capital austriaca, Viena.

La historia de Bratislava comienza con el establecimiento celta de Opidium, pasando posteriormente la zona a poder romano en los primeros siglos del primer milenio. Posteriormente en el siglo XIX se instala el Imperio Moravo, situación que dura hasta comienzos del siglo X, cuando se integra en el Reino de Hungría, llegando en siglos posteriores a convertirse en capital de dicho Reino. Años más tarde se integra en el Imperio Austro Húngaro, en poder de la dinastía Habsburgo, hasta el colapso de dicho imperio tras la I Guerra mundial. 

Tras la I Guerra mundial se integra en Checoslovaquia, y aunque fue capital del estado fascista eslovaco durante la II Guerra Mundial, su destino ha estado ligado a Checoslovaquia hasta prácticamente finales del siglo XX. Fue el 1 de Enero de 1993, cuando tras un referéndum, tanto la República Checa como la República Eslovaca deciden poner fin a su unión, convirtiéndose en Repúblicas independientes, siendo la capital de la última, la ciudad de Bratislava.

COMO LLEGAR A BRATISLAVA

Para llegar a Bratislava hay varias vías para hacerlo, coche de alquiler, tren, barco o autobús. Como quiera que nosotros fuimos en Diciembre, la opción del barco no es posible, ya que no circulan desde Octubre  porque el Danubio suele estar helado. Nuestra elección fue el tren, que creo que tras el barco es la más interesante, ya que te deja cerca del centro de la ciudad y además el ticket te permite usar el trasporte urbano de Bratislava

Si quieres ir en tren, debes ir a la Hauptbanhof (Estación Central) de Viena. Si llegas en metro, debes ir a la segunda planta, que es desde donde se accede a los andenes, y allí encontraras máquinas expendedoras de billetes. En la máquina puedes cambiar el idioma, están casi todos. Busca el BRATISLAVA TICKET, cuesta unos 16 euros aproximadamente y te permite la IDA y VUELTA a Bratislava, (puedes volver hasta tres días más tarde de la IDA, por si te interesa pernoctar) y te incluye el transporte publico durante tu primer día en Bratislava.

La duración del trayecto es de una hora (los trenes salen de Viena cada hora, a y 16 minutos pasadas la hora en punto), y cuando llegues a la estación debes tomar el autobús número 93, justo a la salida de la estación de trenes, a mano derecha...no tiene pérdida. En diez minutos llegarás al centro, debes pararte justo frente al castillo de Bratislava (dos paradas). Cuidado y no te pases como nosotros porque no podrás volver andando, pues pasas un puente cuya única forma de volver es tomar un autobús en dirección contraria.

QUE VER EN UN DÍA EN BRATISLAVA


Bratislava es una ciudad pequeña, y seguramente habrás leído en muchos blogs, que es una ciudad que no merece la pena, pero que es muy barata. Pues puedo deciros que no fue esa mi impresión, a su favor decir que si bien es cierto que no tiene la monumentalidad de Viena, si tienes cosas que ver y hacer durante un día, probablemente no como para ir estresado viendo monumentos, pero si para disfrutar de sus calles, cafés y mercadillos. En su contra advertiros que no tiene nada de barata, siendo sus precios levemente inferiores a los que puedes en contra en Viena, y que conste que estos son bastante altos...

A continuación os indico los lugares que no debes dejar de visitar si vas a Bratislava, seguro que no están todos, pero si todos los que vi...


CALLES KAPITULSKA, KARISKA, NAVIRSKU, FARSKA Y PREPOTSKA


Cuando bajas del autobús debes hacerlo en la calle Starometska, como decía antes justo frente a las murallas del castillo de Bratislava. Desde allí, solo estas a unos pasos de la entrada a las calles del casco antiguo de la ciudad (Staré Mesto).

Son calles estrechas y empedradas, con pequeñas tiendas y por donde pasa poca gente. Puedes pasear tranquilamente entre casas ya rehabilitadas y otras de un pasado esplendoroso pero ahora decadente.

En la zona encontrarás muchas embajadas, ya que hay que recordar que Bratislava es la capital de Eslovaquia, entre ellas la de España, situada en la calle Prepotska.

Desde aquí, encontraréis bonitas vista de la catedral y de la Puerta de San Miguel, desde estrechos callejones, donde reina el silencio.




PUERTA DE SAN MIGUEL (Michalska Brana)

Puerta de San Miguel



A la puerta de San Miguel llegas a través de la calle Michalska, a la que puedes llegar a su vez desde la calle Prepotska.


La calle Michalska es una de las calles principales del Barrio Antiguo, y está repleta de tiendas y restaurantes, así como de algún palacio, hoy transformado en Hotel.


La Puerta de San Miguel es la única de las cuatro puertas de las murallas de la ciudad. De las murallas solo quedan pequeños trozos, que ya comentaré mas adelante. La Puerta de San Miguel es a su vez una torre, de comienzos del siglo XIV, y con planta cuadrada, a la que posteriormente se la añadió un cuerpo octogonal y al que se le remató con un campanario.




Calle Michalska





La torre tiene cuatro plantas y alberga en su interior una sección del Museo de la Ciudad en donde se expone al público la historia de las fortificaciones de Bratislava. Se puede subir a la torre, y aunque sus vistas deben ser bonitas, preferimos subir al mirador del antiguo Ayuntamiento, donde habíamos leído que las vistas eran más espectaculares.





Tras cruzar la Puerta de San Miguel, entramos en una calle muy estrecha que gira a la derecha. Aquí encontramos un pequeño puente por donde se accedía antiguamente a la puerta de la ciudad y que comunicaba extramuros con el Barrio Antiguo.

Desde aquí se pueden sacar unas bonitas fotografías de la puerta y del barrio que lo circunda.



PLAZA DEL MAYOR DE BRATISLAVA (HLAVNÉ NAMESTIE)

Hlavné Namestie
Volvemos sobre nuestros pasos por la calle Michalska y giramos a nuestra izquierda por la calle  Sedlarska. Inmediatamente vislumbramos la Plaza Mayor "Hlavné Namestie", centro neurálgico de la ciudad, donde se puede encontrar el Ayuntamiento antiguo y otros edificios hoy ocupados por embajadas de países como Francia, Japón o Gracia.

La plaza es pequeña pero acogedora, especialmente porque en su interior en Diciembre contiene en estas fechas el mercadillo de Navidad. Al contrario que en Viena, el mercadillo tiene pocos puestos de artesanía, la mayoría son de comida y bebida, lo que hace que el ambiente sea muy jovial y ameno.


Antiguamente era el lugar del mercado principal de la ciudad y el lugar principal de las celebraciones importantes pero también de ejecuciones. Justo en su centro se encuentra la fuente de Maximilam II y frente al Ayuntamiento la cafetería Rolando, aunque cuando nosotros fuimos estaba cerrada porque parte del edificio había sufrido un incendio.

Justo al lado de la Cafetería Roland se encuentra un café llamado Schokocafe Maximiliam Delicatesso, una cafetería con más de 10 clases de chocolates a la taza y con una gran cantidad de pasteles. Pudimos disfrutar de un tazón de chocolate blanco con caramelo sencillamente exquisito por 2,5€.

Tras reponer fuerzas, damos una vuelta por un mercadillo, y para saciar el hambre nos tomamos un bocadillo con unas salchichas a modo de rosca con cebolla que nos supo a gloria.


Nos dirigimos al fondo de la plaza, hacia el Ayuntamiento viejo. 



La parte más antigua, es la parte con la torre amarilla, que servía como la casa del primer alcalde de Bratislava en el siglo XIV. La torre era en realidad una torre de defensa de la ciudad, donde se refugiaban los nobles en caso de invasión o tumultos.

En la esquina de la torre se puede ver la estatua de la Virgen del siglo XVII, arriba el reloj de sol y una bola de color azul que antiguamente indicaba si es de día o de noche. En la pared de la torre al lado de la ventana gótica de la torre puedes ver una bola de cañón, un recuerdo de las guerras napoleónicas en Bratislava. En la parte baja de la torre, se puede ver la señal hasta donde llego el agua durante la inundación de la ciudad en el siglo XIX.














Se puede cruzar el edificio y entrar en el patio. Dentro del patio está la entrada al Museo de la ciudad y la subida a la torre. El coste de la subida a la torre es de cinco euros y tras muchas escaleras en espiral se llega a la cima. Antes pasas por varias salas, con campanas y explicaciones de los usos de la torre durante los siglos.



Una vez arriba, la vista hace que merezca la pena el gasto. De frente se vela plaza Hlavné namestié, con el castillo de Bratislava al fondo y la torre de la Catedral de San Martín. A izquierda y derecha casas típicas del barrio antiguo de Bratislava y a tu espalda, la Plaza del arzobispo, con el palacio del mismo presidiéndolo.








Como decía antes a la espalda del Ayuntamiento Viejo, se encuentra la Plaza del Primado, con el Palacio Obispal. El Palacio del Primado fue construido a finales del siglo XVIII como residencia de invierno del arzobispo de Esztergom. Entrando en el edificio y subiendo por las escalinatas se encuentra en el primer piso la Sala de los Espejos, donde en 1805 Napoleón y Francisco II de Austria firmaron después de la batalla de Austerlitz lo que se conoce como la Paz de Pressburgo.

Palacio del Primado

Dejamos el centro para ir a visitar otro de los lugares singulares de la catedral eslovaca, la llamada Iglesia Azul de Santa Isabel.

IGLESIA AZUL DE SANTA ISABEL

La iglesia azul, se encuentra algo alejada del centro, a unos diez minutos andando de la Plaza mayor. Fue construida a comienzos del siglo XX en honor a la princesa húngara, Isabel de Hungría, hija de Andrés II, criada en el Castillo de la ciudad a comienzos del siglo XIII. La iglesia es de estilo modernista y se caracteriza como bien dice su nombre por su color celeste y por su techo de azulejos del mismo color.






Su interior es muy pequeño y aunque cuando llegamos estaba cerrada si se puede ver su interior por una cristalera. Los laterales de la iglesia y su campanario están repletos de detalles de estilo modernista que dan un gran atractivo al conjunto.



PLAZA HVIEZDOSLAV

La vuelta la hacemos por un lugar distinto, a través de la Plaza Hviezdoslav, presidida en uno de sus extremos por el Teatro Nacional Eslovaco. En esta plaza también encontramos otro mercadillo de navidad, más grande que el de la Plaza Mayor.



Al otro extremo de esta plaza se encuentra una de las famosas estatuas callejeras de Bratislava, la de Hans Cristian Andersen.

CATEDRAL DE SAN MARTIN

Muy cerca de la Plaza Hviezdoslav, se encuentra la Catedral de San Martín. Antes de llegar al edificio propiamente dicho, puedes explorar en sus alrededores los restos de la muralla de la ciudad de Bratislava. La muralla fue mandada destruir por la Emperatriz María Teresa de Habsburgo, dada la inutilidad ya de la misma.

También en los alrededores, justo donde se encontraba una antigua sinagoga, se encuentra un monumento al holocausto del pueblo judío



Antiguas Murallas
Catedral de San Martin con el monumento al holocausto Judío



El exterior de la catedral de Bratislava es bastante sencilla para lo que estábamos acostumbrados a ver en Austria. Cuando la es por primera vez te llama la atención su torre, de 85 metros de altura, que antiguamente formaba parte de las murallas medievales. La punta de esta torre no tiene una cruz, sino la corona de San Esteban, ya que en esta iglesia se coronaban los Reyes de Hungría entre 1563 y 1830. Más de diez reyes y ocho reinas húngaros fueron coronados en esta Catedral.

La catedral se construyó en el siglo XII sobre los restos de una iglesia románica y un cementerio. Por este motivo hay bajo la catedral catacumbas que contienen las tumbas de personalidades históricas de la ciudad. Consta de una gran nave central y dos naves laterales.




Su interior es desde luego más interesante que su interior, destaca su estilo gótico con grandes vidrieras laterales que le dan gran luminosidad al templo, así como su coro y su sillería de madera. 




CASTILLO DE BRATISLAVA


El castillo de Bratislava es unos de los símbolos de la ciudad y se divisa desde todos los puntos del Barrio Antiguo. Se accede al camino que asciende al castillo desde la Catedral de San Martín. 

El castillo esta rodeado por una muralla y se encuentra situado en lo alto de una colina a orillas del Danubio por lo que las vistas son maravillosas.

En la colina del castillo se asentaron celtas, romanos y eslavos. El primer castillo consta que fue construido en el siglo X, siendo habitado durante los siglos posteriores por bávaros y húngaros. Al ser Bratislava durante muchos años capital del Reino de Hungría, fue residencia de los monarcas húngaros. El castillo sufrió muchas remodelaciones, pero fue ya en el siglo XVII cuando adquirió su forma actual. 

En el año 1811 sufrió un gran incendio que lo destruyó casi por completo, siendo reconstruido a mediados del siglo XX. Actualmente contiene el Museo Nacional y de Historia.


THE MAN AT WORK

Bratislava está lleva de estatuas, una de ellas, tal vez la más famosa es la llamada "The Man at Work". 

Está situada en la calle Laurinska, y no tiene pérdida porque alrededor de la misma siempre hay una gran cantidad de turistas.


CAFETERIAS DE BRATISLAVA

Uno de los grandes atractivos de la ciudad de Bratislava es la gran cantidad de cafés que puedes encontrar, para todos los gustos y colores...


Nosotros habíamos leído sobre el Urban House, en la calle Laurinska, cerca de la estatua de "Man at work". Es un café con un diseño vanguardista, lleno de sillones, sofás, libros, música... todo lo que puedes necesitar, en un ambiente muy agradable y dinámico, donde puedes desayunar, comer, merendar o cenar...En mi opinión altamente recomendable, eso sí... los precios no son baratos, un capuchino te costará alrededor de 4 euros.


Urban House


Otras cafeterías que nos habían recomendado fuero el UFO (junto al puente que cruza el Danubio), por sus maravillosas vistas, el Stür Cafe en la calle Sturova, el Urban Space en la Namestié SNP y la ya mencionada antes Schokocafe Maximilan Delicatesso en la Plaza Mayor.

Tras el café, nueva vuelta por el mercadillo, últimas compras de souvenirs, y nuevamente tomamos el auto bus 93 hacia la estación de trenes. Hay un tren de vuelta hacia Viena cada hora, y siempre salen a los 38 minutos pasada la hora en punto.



jueves, 18 de octubre de 2018

OPORTO


OPORTO

Una de los lugares que mas nos ha sorprendido en nuestro viaje al norte de Portugal ha sido la ciudad de Oporto. Cuando decidimos planificar el viaje no teníamos grandes expectativas, ya lo que nos habían trasladado era que Oporto era una ciudad decadente, dejada y un poco abandonada. Nada mas lejos de la realidad, nuestra visita a Oporto ha sido uno de los grandes descubrimientos de los últimos años, nos encontramos una ciudad llena de bullicio, con muchas cosas que ver y visitar, y con unas posibilidades gastronómicas fabulosas. Necesitarás mas de un día para visitar Oporto, te recomiendo al menos dos días y si puedes alargarlo uno más incluso mejor.

¿QUE VER EN OPORTO?


Puente Luis I

Una de las primeras imágenes inolvidables de Oporto, son las vistas que de la ciudad tienes desde el puente de Luis I, verdadero eje de comunicaciones entre las dos orillas de la ciudad, Oporto y Gaia.

El Puente Luis I es uno de los emblemas de la ciudad de Oporto. Construido a finales del siglo XIX por el ingeniero alemán Theophile Seyring, es característico por su gran arco central y por sus dos plataformas, una que comunica las dos orillas del río y la superior que comunica la parte alta de la ciudad con el Convento de la Sierra del Pilar.




La plataforma superior tiene unos 390 metros de longitud y es por donde pasa el tranvía, mientras que el inferior que solo mide 174 metros es para los vehículos. En ambas plataformas existen pasos peatonales, repletos de turistas. A modo de curiosidad veréis grupos de jóvenes que se lanzan al río desde la plataforma inferior, merodean y andan sobre la barandilla durante minutos para ganarse alguna propina de los turistas y finalmente se lanzan al río.





Hemos aparcado en el parking que hay justo al lado del puente, no es muy caro y está en pleno centro, por lo que no tendréis que andar mucho. Una de las cosas que hay que valorar en Oporto es que está llena de cuestas, así que os daré una recomendación. Aparcad abajo, cerca de l base del puente, subid en el funicular y luego callejead y bajad andando.

Nosotros optamos por esa opción, ya que tras ver las cuestas que nos esperaban, los 2,50€ que cuesta subir, no es dinero para el esfuerzo que supone. En menos de tres minutos os lleva desde la Ribeira, o parte baja de la ciudad, hasta el barrio de Batalha, en lo alto de la misma.

Teatro nacional Sao Joao
Nada mas salir del funicular nos dirigimos hacia la Plaza de Batalha, pasando delante del Teatro Nacional Sao Joao. En la plaza de Batalha se encuentra la estatua del rey Pedro V pero tal vez lo que más nos llamó la atención  fue una iglesia que hay en una de las esquinas de la plaza, la Iglesia de San Ildefonso.

Iglesia San Ildefonso

Iglesia de San Ildefonso

San Ildefonso fue construida entre los años 1709 y 1739, y su fachada se caracteriza por estar decorada con los típicos azulejos portugueses, en este caso realizados por Jorge Colaço, un famoso pintor portugués especializado en el mosaico. Los azulejos de tonos azules representan varias escenas de la vida de Santo Ildefonso, además de algunas alegorías a la eucaristía.


La iglesia está situada sobre una plataforma elevada a la que se accede a través de una escalinata, debido a esta elevación la iglesia es visible desde muchos puntos de la ciudad.


La nave principal es poligonal de estilo barroco, y está dotada de dos torres con campanario. Las cornisas del edificio están rematadas en cada lado por una esfera y unos frontones con motivos de fantasía.



Dentro de la Iglesia se conservan las reliquias del Santo, siendo por este motivo un lugar muy visitado por los lugareños.


Rua Santa Catarina

Desde allí entramos en la calle Rua Santa Catarina, una de las arterias comerciales de la ciudad, repleta de comercios, cafeterías donde tomar unos deliciosos pasteles y sobre todo gente paseando sin cesar.

Al inicio de la calle, encontramos una primera esquina interesante, a un lado de la calle se encuentra la cabeza del poeta Camoes y sobre la esquina de la tienda de Reis Filhios, se encuentra la cabeza de la amada del poeta, mirándose frente a frente pero alejados de uno de otro.



Desde esta esquina se puede ver la torre de los clérigos al fondo, otro de los puntos esenciales de Oporto. 


Otros de los puntos interesantes de esta calle es el café Magestic, Se trata de un elegante café de los años 20 en el que te puedes sentir transportado a otra época, siempre y cuando tengas paciencia esperando la cola. Fue inaugurado el 17 de diciembre de 1921 bajo el nombre de Café Élite y se convirtió en el lugar de reunión de personajes ilustres de la época y de fuente de inspiración para escritores y artistas. Permaneció en el abandono durante más de quince años hasta que el estado lo declaró patrimonio cultural en 1983, y en 1994 reabrió sus puertas.



Al final de la calle, alcanzamos una de las capillas más sobresalientes de la ciudad, o al menos una de las que nos llamo mas la atención, la Capilla de las Almas.

La Capela das Almas

Capela Das Almas
La capela das Almas se encuentra en una de las esquinas de la Rua Santa Catarina, y se reconoce al instante por su fachada decorada con azulejos azules.

La Capela das Almas fue construida durante el siglo XVIII en estilo neoclásico y se le llama así por contener en su interior la imagen de Nuestra Señora de las Almas.

Originalmente la fachada de la capilla era de paredes blancas y no fue hasta el año 1929 cuando se decidió cubrirlas con azulejos.




Los azulejos fueron fabricados en el taller cerámico Viúva Lamego de Lisboa y su artífice fue el pintor Eduardo do Leite, uno de los más solicitados para este tipo de trabajos. En las composiciones formadas por 15.947 azulejos de la Capela das Almas podemos contemplar escenas religiosas de la vida de Santa Catalina y San Francisco de Asís, los santos a los que está dedicada la iglesia: Santa Catalina hablando con los sabios de Alejandría; la coronación y el martirio de Santa Catalina; San Francisco ante el Papa Honorio III y la muerte de San Francisco de Asís, entre otras. Los azulejos, desde 1929, han tenido que ser restaurado en varias ocasiones.




La fachada principal tiene una puerta enmarcada y rematada por un frontón circular. El tímpano fija un escudo de armas, dividido, con las armas de San Francisco de Asís y Santa Catarina . A la izquierda se levanta la torre campana que tiene dos pisos: el primero tiene una puerta con una pequeña ventana, y el segundo cuatro ventanas rematadas por un balcón. La cúpula está coronada por una cruz de hierro. 

En el interior de la capilla destaca el cuadro de grandes dimensiones del altar mayor, la Ascensión del Señor, obra de Joaquim Rafael, un profesor de Bellas Artes de Lisboa.












Desde la Capela das Almas, tomamos la Rua de Fernandes Tomas y pasamos por delante del Mercado del Bolhao, aunque no entramos por estar en obras. Tras unos minutos llegamos a otra imponente iglesia, la Iglesia de la Santísima Trinidad.

Iglesia de la Santísima Trinidad



Iglesia de la Santísima Trinidad de Oporto


La iglesia de la Santísima Trinidad se encuentra a espaldas del Ayuntamiento de Lisboa, justo enfrente hay una pequeña plaza desde se puede observar la fachada de la Iglesia. Su construcción data del siglo XIX y aunque se inauguró en 1841 no se terminó completamente hasta 1892. La iglesia está construida en estilo neoclásico, accediéndose a la entrada principal por una larga escalinata.







En el centro de la fachada se encuentra la torre, dividida en tres cuerpos, una base que incluye un reloj, un campanario y una pirámide.



En su interior, de planta latina simple y también de un estilo constructivo neoclásico, las paredes de la ave central están ocupadas por capillas de arcos completos, decorados con retablos neoclásicos.


Junto a la iglesia se haya el Hospital de l Orden hospitalaria de la Santísima Trinidad


Avenida Dos Aliados

Nada mas dejar la Iglesia da Trinidade, justo en frente encontramos la parte trasera del Ayuntamiento de Oporto. Damos la vuelta al edificio y entramos en la avenida más monumental de Oporto, el corazón de Oporto, la Avenida dos Aliados

Ayuntamiento de Oporto
Esta avenida, presidida por el Ayuntamiento de Oporto con un campanario de más de 70 metros de altura y está repleto de edificios de estilo modernista, de color blanco y repleto de detalles escultóricos. Hoy en día los edificios de esta avenida son principalmente Hoteles y Entidades bancarias. 













El Ayuntamiento es de granito y mármol, y su diseño fue influenciado por la arquitectura municipal de Flandes y Francia. Frente al ayuntamiento lo que hoy es un gran estanque, era hace unos años unos jardines.

En el otro extremo de la avenida está la Praça da Liberdade , una plaza adornada con una estatua del rey Pedro IV en un caballo.


Estatua del Rey Pedro IV





Iglesia dos Clérigos



Fachada Iglesia dos Clérigos
Giramos ahora hacia la izquierda y entramos en la Rua dos Clérigos, una calle ascendente que en cuyo extremos se alza otro de los lugares mas visitados de Oporto, la Iglesia dos Clérigos, con su famosa torre.



En el siglo XVIII existían en Oporto hasta tres hermandades dedicadas a socorrer a los clérigos pobres. Durante ese siglo, estas ordenes se fundieron en solo una, y a través de donaciones construyeron una casa de hermandad y una iglesia donde dicha hermandad acudiera al culto. Les cedieron unos terrenos extramuros, donde estaba situado el cementerio de los ajusticiados, y tras trasladar el cementerio, decidieron la construcción de esta bella iglesia barroca.








La iglesia se inicio en 1732 y tras varias suspensiones de obras, motivadas por celos entre parroquias, se abrió al culto en 1748, aunque no se termino hasta dos años mas tarde.

Hay una entrada gratuita a la iglesia, a la que se accede por un lateral a la misma, aunque si quieres acceder a la torre, entonces tendrás que pagar la entrada. El interior es de forma circular y de doble planta, con balcones que se asoman altar.




Torre dos Clérigos





Estación de Sao Bento


Desde la iglesia de los clérigos queda muy cerca la famosa librería Lello, famosa por el estilo modernista de finales del XIX, y especialmente por ser donde dicen se inspiró J.K. Rowling para los libros de Harry Potter, pero como quiera que la cola para acceder a ella doblaba la esquina, decidimos dejarlo para el dia siguiente, pues en realidad hay que hacer dos colas, una para sacar la entrada y otra para entrar en la librería, asi que hay que armarse de paciencia.

Así pues, y tras la parada de rigor para comer y coger fuerzas, decidimos volver sobre nuestros pasos y acercarnos a otros de los puntos interesantes de la visita a Oporto, la estación de trenes de Sao Bento.

Hall de la Estación de San Bento
La estación de Sao Bento fue inaugurada en 1916 y fue construida sobre las ruinas del antiguo convento de Sao Bento del Ave María, que fue destruido por un incendio.

Lo mas llamativo de esta estación no es su aspecto exterior, sino su hall interior, donde puedes contemplar más de 20.000 azulejos pintados por el artista Jorge Colaco. Los azulejos, de color blanco y azul representan distintos episodios históricos de la nación portuguesa, desde sus orígenes como nación, hasta la época de los descubrimientos.

Si hay que poner un inconveniente es la cantidad de gente que va y viene por el Hall, que hacen difícil poder hacer una buena foto.



Mural en la estación de Sao Bento


Catedral de Oporto

Catedral de Oporto
A solo unos pasos de la estación de San Bento, ya se divisa la catedral de Oporto, sobre una de las cimas de la ciudad, lo que permite que las vistas desde este punto sean maravillosas.


El origen de la Catedral de Oporto se remonta al siglo XII, cuando comenzó a construirse según el estilo románico que imperaba en Europa por aquel entonces. Su aspecto exterior es sobrio y se parece más a una construcción defensiva, amurallada que a un templo religioso. Este tipo de construcción se repite en muchas ciudades portuguesas, ejemplo de ellos son las catedrales de Lisboa o la de Évora.



Aunque el estilo que predomina es el románico, al extenderse las obras mas de un siglo hizo que se incorporasen elemento góticos, como el claustro o alguna capilla interior. En el interior es imprescindible la visita del claustro, adornado con murales de azulejos portugueses, aunque para disfrutar de esta maravilla hay que pasar por taquilla.









Frente a la entrada principal de la catedral, hay un mirador desde donde se ven unas maravillosas vistas de Oporto.





Junto a la catedral se encuentra el Palacio Episcopal de Oporto. Si te sitúas en el centro de la plaza encontrarás al frente la catedral, a la derecha el palacio episcopal y a a izquierda y a tu espaldas las vistas de la ciudad. En el centro una gran columna, como las que se usaba para ejecutar a los ajusticiados en la edad media, pero nunca tuvo este uso, porque en realidad fue instalada en el siglo XX para decorar la plaza.






Se termina nuestro primer día en Oporto y bajamos nuevamente a la Ribeira, donde habíamos dejado nuestro coche. La bajada la hacemos bajando por las callejuelas que hay detrás del palacio episcopal. Llegar a la parte baja de la ciudad es fácil, solo hay que bajar escaleras, muchas escaleras... La sorpresa es que por el camino puedes encontrar magníficos miradores y bellas estampas del Puente Luis I.



Mirador da Serra do Pilar

Vista de 180 grados desde el Mirador


Nuestro segundo día en Oporto lo comenzamos al contrario que el primero, si el primero aparcamos en la Ribeira para subir por el funicular y bajar andando, en el segundo aparcamos en una de las colinas de Oporto, a la altura del paso superior del puente Luis I, muy cerca del monasterio de Serra do Pilar. 

En este lugar y gracias a la elevación sobre el río Duero, posee una de las vistas mas bonitas que podamos contemplar de Oporto y de Vila Nova de Gaia. A nuestras espaldas esta el antiguo Monasterio de Serra do Pilar, hoy convertido en el museo del ejército, al que puedes acceder previo pago, y al frente un extenso mirador algo mas elevado que el nivel superior del puente Luis I


Vistas desde el mirador del Barrio de Ribeira


Después de un buen rato disfrutando de las vistas dejamos el mirador y atravesamos el puente Luis I por el paso superior. El puente e bastante ancho y tienes pasos para peatones y para el metro que cruza el Duero por este lugar.









Monasterio da Serra do Pilar

Como es temprano, aprovechamos para irnos directamente hacia la Librería, esperamos que a esta hora haya menos colas y podemos verla con más comodidad, y la verdad había menos gente, pero eso no quería decir que no tuviéramos que hacer un buen rato de cola.

Librería Lello 

La librería de Lello esta situada en la Rua das Carmelitas, muy cerca de la iglesia do Carmo y de la Torre dos Clérigos. 

Es una de las visitas obligadas de Oporto, aunque hay que armarse de paciencia para ello. Lo primero es sacar las entradas, se sacan en un local que hace esquina cerca de la librería, su precio es de cinco euros por persona, aunque si después te llevas un libro (solo libros) te lo descuentan del precio del libro. Suele haber bastante cola para sacar las entradas, y cuando por fin las tengas tendrás que ir a hacer otra larga  cola para poder entrar.
Sin embargo, la larga espera vale la pena, verdaderamente es una de las librerías más bonitas que hayas podido ver.

La librería fue fundada por los hermanos Lello, José y Antonio, ambos aunque de cuna rural se convirtieron por el amor que profesaban a la literatura y por su implicación social en baluartes de la sociedad de Oporto del siglo XIX.


Antes de entrar has de observar la fachada de estilo neogótico, con una ventana y dos figuras que la flanquean. Se trata de un par de pinturas que representan a el Arte, sosteniendo una escultura y a la ciencia, que muestra uno de los símbolos de la antropología.


En la planta baja, lo primero que vemos son un par de bustos que representan a los hermanos fundadores, Jose Lello y Antonio Lello. A lo largo de la sala, hay otros bustos de los más importantes escritores portugueses.

Uno de los puntos mas sobresalientes es la escalera, verdadera maravilla conceptiva, de una delicadeza de lineas maravillosa. El techo de la planta baja engaña a quien lo observa ya que podrías pensar que es madera tallada, sin embargo no es madera, sino yeso pintado, técnica que se usa también en la escalera.







Una vez subes a la primera planta, hay que observar el vitral del techo. Es una estructura de vidrio de 8 metros de largo y 3,5 de ancho, donde se puede ver la insignia DECUS INT LABORE (DIGNIDAD EN EL TRABAJO) que enlaza con el monograma de los hermanos Lello.

Como curiosidad, hay que mirar justo debajo de la escalera, se ven unos raíles y un poco mas adelante una vagoneta, pues este era el medio de transportar los libros entre los estantes.

Como dije anteriormente, esta librería es famosa por servir de inspiración en la saga de Harry Potter, sin embargo en la librería no encontrarás referencia alguna a la misma, sin embargo no te alarmes, en el local donde sacaste la entrada encontrarás todos los souvenirs de la famosa saga.



Iglesia do Carmo

Nada mas salir de la librería, a escasos metros otra de las iglesias con encanto de Oporto, la Iglesia do Carmo y está adosada a la Iglesia de los Carmelitas. 

Fue construida entre 1756 y 1762 por el arquitecto José de Figueiredo Seixas.

Al igual que la contigua Iglesia de los Carmelitas, la fachada principal es de granito, pero con una rica y nutrida decoración común del estilo rococó. Está compuesta de dos pisos y un frontón. Flanqueando la entrada nos encontramos con las estatuas de San Elías y San Eliseo. En la parte superior del frontón se alzan majestuosas las figuras de los evangelistas.

Lo que mas nos llamó la atención es la gran fachada lateral de la Iglesia totalmente forrada con un gran mural de azulejos elaborado en 1912, en el que se representa la Imposición del Escapulario en el Monte Carmelo.


Iglesia do Carmo


Barrio da Ribeira

Después de la haber visitado la librería Lello y la Iglesia do Carmo, ponemos rumbo hacia el barrio de Ribeira. para ello bajamos en primer lugar por la Rua Mouzinho da Silveira, una amplia avenida con bonitas tiendas donde comprar todo lo que se te ocurra. Desde allí bajamos hasta la orilla del río por la Rua Sao Joao.

Cuando llegamos a la orilla nos encontramos con una zona fascinante, repleta de casas típicas portuguesas con coloridos azulejos en sus fachadas, y con sus bajos llenos de restaurantes y terrazas. 

Desde allí recorremos el paseo a orillas del río en dirección al puente Luis I, pues nuestra intención es comer en Vila Nova de Gaia y coger por la tarde el crucero de los 6 puentes. Desde esta parte del río también se pueden tomar los barcos que hacen el recorrido, pero desde la orilla de Gaia hay mas oferta y variedad.



Barrio de Ribeira

Vila Nova de Gaia

Vista de Vila Nova de Gaia desde el barrio de Ribeira

Aunque parezca que Vila Nova de Gaia se funde con Oporto, en realidad se trata de un municipio en si mismo, y esto no es nuevo, Vila Nova de Gaia es un municipio independiente desde 1.834.

Evidentemente es un municipio muy amplio, que conecta con Oporto no solo por el puente de Luis I, sino por otros mas hasta la desembocadura del Duero.

Normalmente todos los que visitamos Oporto, atravesamos el puente de Luis I, para pasear a orillas del Duero por Vila Nova de Gaia, y es que es en este lado de la orilla donde están todas las bodegas del famoso vino de Oporto. Desde las famosas bodegas de Croft, Sandeman, Calem y tantas otras...

Las bodegas de Oporto tienen nombres anglosajones, ya que aunque siempre fue una zona vinícola,  las grandes empresas exportadoras del vino local fueron fundadas por familias británicas, que se establecieron en el país, edificaron imperios colainas, y suministraron vino de Oporto a todo el antiguo imperio británico.

A orillas del río se pueden ver aun las antiguas barcas que se usaban para cruzar el río con los barriles de vino, donde se embarcaban en barcazas que llevaban el vino hasta la desembocadura del Duero, donde se embarcaban en grandes barcos que cruzaban el mundo.

Una vez al año, existen unas competiciones entre hermandades para dilucidar cual es el barco mas rápido.




Comimos en el restaurante "Georges Restaurant", que es en realidad el restaurante temático de las bodegas Sandeman. Comimos un pulpo exquisito, con una buena relación calidad precio, sobre todo si reservas con a aplicación del Tenedor y te beneficias del 30% de descuento.
Otra posibilidad que tienes en Gaia es tomar el teleférico que sube hasta el monasterio de Serra do Pilar.


El resto del tiempo lo pasamos paseando, por las orillas de Gaia, una multitud de gente recorre el lugar de un lado para otro, disfrutando de las maravillosas vistas del lugar. Oporto desde aquí es deslumbrante, hermoso, no te cansas de recorrerlo con la mirada. No vayas con prisas, disfruta del sitio y pasea.




Desde Vila Nova del Gaia puedes coger el barco que hace crucero de los 6 puentes, otro de los imprescindibles de Oporto.

El trayecto que dura una hora aproximadamente recorre el río Duero a lo largo de los seis puentes que lo cruzan. Cuesta entre 12 y 15 euros dependiendo de donde compres los tickets, yo te recomendaría que lo comprases directamente en Gaia, es más barato y puedes elegir el barco que mas te guste.

Ponte Doña María Pía con el Ponte Sao Joao al fondo

El crucero parte justo a unos cien metros del puente Luis I y asciende el curso del río. Atraviesa el Puente Do Infante, el Puente Doña María Pía, el Puente Sao Joao y por el ultimo el Ponte o Freixo. Una vez llegas aquí rehace el trayecto y navega río abajo hasta la desembocadura del río, hasta el famoso Ponte da Arrabida.

Durante el agradable trayecto disfrutarás de unas vistas esplendidas de la ciudad de Oporto y de Vila Nova de Gaia.

Ponte do Infante



Antiguo astillero de Gaia

Ponte Luis I con el Ponte do Infante al fondo